|
VIAJE MISIONERO A PERÚ Agosto 2007
El equipo que organizo el viaje fueron : Jose Antonio Lozano, Jorge Tamarit y el grupo de Misiones de la Iglesia Malvarrosa (Valencia).
Queridos hermanos y amigos:
El pasado día siete de agosto partimos hacia Perú en nuestro viaje solidario de cooperación.
Este diario está emitido por Eva Delas y Samuel García desde Perú, en dicho diario hay información de todas las actividades y noticias.
Agradecemos a todos su colaboración y ayuda durante estos meses y seguimos orando para que Dios prospere esta obra de amor y solidaridad.
Y también para que sean bendecidos por Él cada uno de ustedes.
Paco Tamarit Iglesia Malvarrosa (Valencia) |

9 de agosto
Empezamos el nuevo día de camino a Chimbote.
Algunos dormimos durante el viaje de seis horas, desde las 00:00 aproximadamente hasta las 6:00 que llegamos a la estación de Lima donde amablemente nos esperaba Juan Tapia, el pastor, que junto a los pastores de allí y los de nuestra iglesia están organizando este proyecto.
Cuando bajamos todas las maletas del “combi” (una furgoneta que nos acerco hasta aquí, y que nos acerca allá donde vamos) nos gozamos muchísimo en el Señor porque a pesar de las dificultades tenemos los cuarenta y nueve bultos: maletas personales, maletas con zapatos, Biblias, medicamentos… a pesar de pasar por tantas aduanas, revisión del equipaje y los demás obstáculos del camino, todo ha llegado hasta Chimbote.
Recordando lo que hemos pasado hasta hoy, podemos decir sin dudas, que nuestra experiencia con las maletas nos ha servido para comprobar una vez más que el poder de Dios no tiene límites. Maletas que pasaron por la aduana el primer día que llegamos al aeropuerto de Lima inexplicablemente, otras se quedaron por el camino
y pudimos recuperarlas al día siguiente.
 Este segundo día, los ordenadores pasaron desapercibidos por el poco equipaje que faltaba, si no, junto con los medicamentos, podría haber sido mucho más difícil. Momento de subir al autobús que nos llevaba hasta chimbote, cuarenta y nueve maletas, una estación pequeña y llena de gente, una revisión y cobro de nuestros bultos. El seguridad de la estación nos ayudo sin ni siquiera decírselo, y nos dio prioridad para cargar el equipaje en un autobús para el que faltaban casi dos horas.
Nuestras maletas ocupaban todo el espacio reservado, y como excepción se cargaron en tres autobuses diferentes.
Un viaje que conducía, sin duda, un Dios omnipotente.
Llegamos a la casa pastoral, donde estamos ahora a punto de comer. Las mujeres que se encargan aquí de prepáranos la comida, son encantadoras. También nos lavan la ropa que dejan impecable. Muestran un amor grandísimo con su servicio.
Todo lo que comemos es típico de aquí, no queríamos por ser de fuera nada especial, si no, más bien, compartir junto a los hermanos su día a día. Cabrito y Yuca entre otros platos.
Por la mañana, a primera hora tuvimos nuestro segundo devocional. José nos habló de las grandes promesas que tiene Dios para nosotros, de lo que nos ha regalado hasta este momento en relación al proyecto y de que
sigamos viviendo esa paz cumpliendo su voluntad.
Hemos celebrado también desde aquí, junto a Dacil su cuarto aniversario de casados. Desde aquí nos acordamos de este día y mandamos un fuerte abrazo a Samuel, su esposo, nuestro compañero del proyecto ¿Yo iré a Perú? Decía allí en Valencia. Te tenemos en nuestras oraciones desde aquí.
Por la tarde visitamos dos iglesias. Nos dividimos en dos grupos. Predicaron Jorge y Paco en cada grupo.
Con un organillo y un bombo alaban al mismo Dios que nosotros en nuestras reuniones. Desde aquí también, a su manera, muestran su amor al mismo Dios.
Uno de nosotros también contó su testimonio, notamos que el Señor nos usaba para transmitir su poder en nuestras vidas.
Hemos improvisado, las reuniones no tienen un orden y lo que preparamos puede cambiar, porque aquí, los hermanos peruanos tienen otra forma de hacer las cosas, pero estamos preparados, en esta primera reunión lo comprobamos. Fue una tarde que aprovechamos todos. Necesitábamos reponer nuestra parte espiritual y juntos disfrutamos esa tarde en la iglesia.
Los hermanos son muy generosos con nosotros y nos invitaron a cenar después del culto.
En resumen, un día de nuevas sensaciones, para empezar con fuerza y ganas este proyecto, este sueño, que por fin se esta haciendo realidad.

10 de agosto
Nuevo día en Chimbote, empezamos con un devocional que nos compartió Cristina, tres cosas importantes para guardar durante estos días que nos recuerda el libro de Josué: “Esfuérzate, se valiente y guarda la ley” Sólo quiere eso de nosotros, Dios nos dará todo lo demás.
La Biblia en términos de salud podríamos llamarle ¿libro preventivo?
Empezamos con la reconstrucción de la primera casa, el primer módulo, como dicen aquí. Dedicamos la mañana a pintar y decorar.
Pensábamos como reflejar, desde aquí, la situación de las personas a las que estamos ayudando recontrayendo sus casas, pero no encontramos palabras para describir la necesidad de tanto y la generosidad que desprender compartiendo con nosotros cada pequeña cosa que Dios les da. Estando aquí podemos ver desde otra perspectiva la vida y las necesidades humanas.
Nosotros podemos seguir dando ejemplo con nuestro trabajo y en los momentos de descanso hablar con cada uno de ellos y compartirles nuestro testimonio. Jorge nos compartió una ilustración para que de forma clara nos acordemos de aprovechar cada momento, es como si tuviéramos, allá donde vamos, un cartel luminoso que pone “misioneros Españoles” ellos están esperando escuchar qué tenemos para ofrecerles
Por la tarde, de nuevo acudimos a nuevas iglesias para compartir allí predicaciones y alabanzas.
Fue la primera predicación de José fuera de España. Interrumpió varias veces el mensaje por varios aplausos. José estaba algo nervioso, porque eran casi las 19:30 y no llegaban a la reunión. Cuando llegaron las puertas todavía estaban cerradas (según la hora peruana, aquí no conocen la puntualidad, les cuesta un poco más que a
nosotros). José transmitió un buen mensaje que pudimos aplicar todos. Benja aprendió a tocar el bombo (típico en las alabanzas de aquí), ya estamos pensando en comprar uno para tocarlo en nuestras alabanzas allí en España.
Jorge, en el segundo grupo, (por que todos los días nos separamos en dos grupos para ir a dos iglesias cada tarde), nos presento y nos emocionó el recordar lo que preparamos en España para este viaje, escucharlo desde aquí nos emociona porque es una realidad hoy.
Las iglesias aquí se reúnen todas los días, tienen mucha relación entre los hermanos. A pesar de lo poco que tienen, todos los días dedican sus alabanzas de gratitud a Dios. Tenemos que aprender de ellos esa pasión por Jesús y por alabarle cada día.
Notamos todas las oraciones desde España, y también desde aquí en las iglesias que visitamos. Los ex- fumadores llevan ya días sin fumar y no se acuerdan, hemos aprendido que cuando ocupas tu vida en las cosas del Señor, todo lo demás sobra.
La iglesia de Cunit se reunió ayer para orar por este proyecto y comprobamos, sin duda, que sus oraciones aquí fueron contestadas. Seguir orando, por que Dios muestra su amor en Perú.
11 de agosto
Empezamos con el devocional, Benjamín nos recordó que es un gozo ver cómo podemos ser de bendición, pero cómo también Dios nos regala muchas bendiciones.
Recibimos más de lo que podríamos imaginar.
Nuestro segundo día pintando las casas fue igual de impactante. Se nos ocurrió decorar las paredes con un “Dios es amor”. Fue un regalo que agradeció grandemente la familia para la que trabajamos.
Por la tarde participamos, también divididos en dos grupos, con los jóvenes. La reunión la llevaba en una iglesia Benjamín y en otra Eva D. Preparamos una reflexión mostrando el mensaje de la cruz y la importancia de tener un corazón tan lleno de amor como el de Jesús. La idea principal era transmitir nuestra forma de enseñanza en
Valencia, con nuestros jóvenes allí, aquí, enseñándoles de una forma dinámica e ilustrativa.
Nuestras reuniones en Valencia son de aproximadamente 20 jóvenes. Aquí eran sobre unos 100, ésa es la primera diferencia y una vez más improvisar sobre la marcha para adaptar la reunión, pero aún así las cosas fueron más que bien. También pudimos conocer a jóvenes con las mismas inquietudes que nosotros aquí en Perú, jóvenes que como nosotros buscan a Dios sobre todas las cosas y a pesar de lo que piense el mundo caminan junto a Jesús.
También aprovechamos la reunión para mostrarles el grupo de jóvenes de Valencia, de nuestra iglesia, queríamos que oraran por nosotros igual que nosotros haríamos por ellos, porque creemos en el poder de la oración, les entregamos una lista de nuestros jóvenes, qué alegría saber que desde aquí nos tendrán en sus oraciones.
A última hora del día, sobre las 22:00 horas aquí, aproximadamente, acudimos a la boda de uno de los sobrinos de Juan Tapia, uno de los pastores que organiza el proyecto.
Las mujeres que nos preparan aquí la comida también asistieron a la boda, gracias a la ropa que recogimos ellas pudieron vestir más elegantes. Una de ellas era la madrina, encontramos también un traje a su medida, iba preciosa.
Llegamos a la hora del convite. En nuestras bodas allí en España primero cenamos y luego hay un tiempo para disfrutar con los novios y bailar, los regalos, las fotos…
Aquí es al revés, primero son las fotos, el paseíllo de los novios arriba y abajo con los tíos, los primos, los padres, los cuñados, los hermanos, los vecinos, los primos segundos… No sabéis lo difícil que es ver eso cuando tienes hambre y lo único que te dan para comer es un plato típico de aquí, con salsa picante y sin agua. Cuando desde las 18:00 aproximadamente no habíamos comido nada y ni siquiera conocíamos a los novios. A la 1:30 cuando salimos del salón del convite acababan de sacar el segundo plato y por fin nos habían servido algo de beber, Inka-Cola (como la Coca-Cola pero aquí en Perú).
David, Eli, Eva D, Eva R nunca hubieran dicho que se dormirían en una boda, menos mal que estábamos en un rincón y los novios no se fijaron. Entregamos un regalo que le preparamos y nos marchamos para descansar
a la casa pastoral.

12 de agosto En Chimbote son un 30% de creyentes. El 20% conocen a Dios pero no asisten a ninguna iglesia. Conociendo esto parece que aquí son mucho más receptivos al mensaje de Dios. Algunas tardes, después de comer visitamos el locutorio donde podemos enviar noticias desde aquí a nuestra familia por 0,50 soles el minuto, la octava parte de un euro, por ése módico precio podemos hacer una llamada a España.
Miriam aprovechó para hablar con la chica que nos atiende en el locutorio y contarle lo que estábamos haciendo aquí, ella también conocía a Dios y se alegró mucho de nuestro trabajo. Su iglesia y nuestra iglesia aquí son de pocas personas, no tienen la costumbre de reunirse con otras iglesias y algunas cercanas a las otras ni siquiera se conocen. Pedimos oración por estas iglesias de Chimbote para que podamos trasmitir, todo el equipo, lo que ellos necesitan escuchar. Sabemos que tienen muchas necesidades y pedimos a Dios ser útiles en sus manos para cubrirlas. (Queremos respetar la cultura peruana pero también queremos ser nosotros mismos).
Por la tarde empezamos nuestro primer programa con los niños. Los días que estuvimos ayudando en las casas también tuvimos la oportunidad de hablar con niños. Estuvimos jugando con ellos, fue una experiencia muy buena. Por un fallo de coordinación tuvimos un tiempo libre y pudimos enseñarles algunos juegos. Son niños muy receptivos que aprendieron enseguida y nos dieron muchos abrazos de despedida que no vamos a olvidar nunca.
Carla, Alexander, oren por ellos, necesitan vuestras oraciones también.
El programa de niños tuvo varias partes: Guiñol, historia bíblica, canciones (que aprendieron enseguida con gestos), talleres, regalos, merienda.
Todo les pareció algo increíble, solo tendríais que haber visto sus caras de sorpresa, creo que nunca habían presenciado nada igual. Todos recibieron su merienda, muchos de ellos pedían más para sus familias, pudimos comprobar cómo se acuerdan de sus personas cercanas que también pasan necesidad.
Por la tarde acudimos todos a una iglesia, juntos por primera vez (los días anteriores lo hicimos en grupos para poder visitar más iglesias). Una iglesia muy pobre, el techo con tela de sacos de patatas, las paredes de cartón y un olor fuerte a petróleo, pero aun así disfrutaban alabando a Dios. No les preocupaba sus paredes, o pasar frío, lo importante era el reunirse con sus hermanos. Para ellos es el mejor momento de la jornada, desconectan de su duro día de trabajo, de 10 horas para algunos, para hacer una fiesta al Señor. Muchas veces la iglesia es más acogedora que sus propias casas.
Algo que no olvidaremos de este día:
- Lo agradecidos que estaban los niños.
- Lo que disfrutaban también sus padres.
- Descubrimos nuevos dones para nuestra iglesia: Eli y Miriam (además de María) haciendo reír a los niños y a nosotros.
13 de agosto
Día de descanso.
Visitamos la Librería Evangélica donde pudimos comprar detalles para algunos familiares (anda, se me ha escapado). Y de paso ayudamos con todas nuestras compras a la librería, no sabéis lo contentos que se ponen aquí cada vez que entramos a un sitio con la intención de comprar, les hacemos “el agosto” aunque aquí sea invierno.
Nos dedicamos a la búsqueda y captura de un bombo para nuestra iglesia. Aquí es costumbre regatear, pero parece que el bombo se nos esté resistiendo, pero nos gustaría llevárnoslo pero no nos rendiremos (por un bombo para la iglesia).
Debi y Benja tuvieron la oportunidad de hablar con Jorge, para nosotros “J” o “George”. Es una persona increíble, además de llevarnos a todos sitios con su “combi” nos tiene mucho cariño, y nos cuida, nos aconseja sobre las
costumbres de aquí, es uno más, además tiene humor español, es muy cercano.
Es un padre de familia con tres hijos, es taxista con una furgoneta que compró vendiendo todos sus bienes, en vez de una casa, para darle de comer a sus hijos. Se levanta a las 6:00 de la mañana, trabaja hasta las 21:00 para
cobrar 25 soles al día (alrededor de 6 euros). Aún así, si tiene 5 soles en el bolsillo los da al que más los necesita, teniendo fe de que Dios proveerá, como lo ha hecho con su “combi”. El año que viene, tendrá que madrugar más, levantarse a las 5:00 para poder ganar el dinero suficiente para llevar a su segundo hijo a la escuela, que este año no ha podido ir. Su historia, como la historia de muchas personas aquí, conmueve cada día nuestro corazón, y nos hace ver una realidad que os queremos transmitir. Pero de todo esto, él siempre recalca lo feliz que es con su familia, lo unidos que están y todo lo que Dios le bendice simplemente con un paseo con ellos.
Tuvimos tiempo también para visitar la Escuela Evangélica donde trabaja el pastor Juan Tapia, sustituyendo a su mujer que hace unos meses faltó. Un centro en el que además de aprender les enseñan la palabra del Señor y los valores cristianos. ¿Os imagináis un colegio así para los niños de España?
También visitamos el mercado. Los pollos se venden junto al puesto de zapatos, el pollo lo matan en el momento de la compra. Cocinaban abajo y arriba tenían la ropa colgada para vender, intentan ganarse la vida con lo que tienen. Por todas las calles hay personas limpiando zapatos, vendiendo caramelos, huevos cocidos de codorniz, rotuladores… Tuvimos la oportunidad de hablar con una de las niñas que nos vendía caramelos, le dijimos que la
tendríamos presente en nuestras oraciones, se llama Yolanda.
Allí es indescriptible, es una mezcla que no os podríais imaginar. Gracias a inventos como el “Vick-Vaporub” de Paco podemos soportarlo. Allí no pararon de llamarnos “gringos” nos confunden con americanos y no es difícil llevando a gente como a Debi, Benja, Jorge, Eli y Desiree son las que menos confunden.
También, en medio del mercado, a viva voz predicaba un hombre, sobre la palabra de Dios y la salvación, Paco se acercó para presentarse y contarle lo que hacíamos aquí en Chimbote, sólo queremos compartiros lo que el predicador le dijo: “Sigamos adelante con Dios”.
Observamos la cantidad de coches con letreros con mensajes de Jesús: “Jesús es mi guía”, “Dios es amor”, “Gracias Jesús”… no tienen ningún miedo, ni se esconden de su fe.
Por la noche hicieron tortilla de patatas y “all i oli” (una salsa típicamente catalana) M.ª Ángeles, Dacil y Maria, y pudieron aprovechar para hablar con las hermanas que están en la cocina, y es una bendición cada una de sus vidas. Os enviamos una foto, unos de los primeros días aquí, con los gorros típicos de Perú.
Gracias por vuestros e-mails, nos gusta saber que estáis orando por nosotros.
Aún en nuestro día de trabajo notamos la necesidad de seguir sirviendo en las casas y en las reuniones por la tarde, es lo que nos gusta y a lo que hemos venido, orad por nuestro trabajo aquí, porque Dios está con nosotros!!!

16 de agosto (mail desde España a los desplazados a Perú después de recibir la noticia del terremoto que ha padecido ese país).
Hola muchachos, esta madrugada aquí en España ha sido de infarto, por la noticia del terremoto, todavía “me quema el móvil" de la cantidad de hermanos preguntando por vosotros y he estado a punto de llamar a la embajada de Perú en España. ¡Gracias al Señor, que estáis bien! Ahora nuestra oración es por los afectados del terremoto, especialmente por los hermanos en Perú.
QUE EL SEÑOR OS SIGA BENDICIENDO ABUNDANTEMENTE.
16 de agosto
2 Corintios 4: 7-9: “Para que la excelencia del poder sea de Dios y no de nosotros. Que estamos atribulados en todo, pero no angustiados, en apuros, pero desesperados, perseguidos, pero no desamparados, derribados, pero no destruidos”.
Nuestra esperanza esta en Él. Sabemos que estáis llamando para informaros de nuestro estado. Después del devocional acudimos al locutorio para llamar a nuestros familiares y amigos. Gracias por vuestro interés por nosotros.
El devocional nos compartió Jacobo el Salmo 37:5 y Proverbios 16:3. Cuantas veces ha habido problemas y Dios los ha solucionado porque Él tiene poder. Tenemos que tener nuestro tiempo para hablar con Él y contarle todo lo
que sentimos.
Último día de la construcción de casas. Hemos puesto la electricidad en todas ellas.
Hemos visto el resultado de nuestro trabajo realizado en la sonrisa de cada una de las familias. Nos agradecen nuestro trabajo, pero sobretodo se lo agradecen a Dios.
17 de agosto
Hoy nos levantamos pronto, a las 5:30 aproximadamente. Teníamos planeada una excursión a Trujillo, dos horas al norte de Chimbote. Trujillo lo fundó Pizarro, le puso el nombre por su pueblo natal Trujillo en Extremadura, España.
Es una de las ciudades más antiguas que existen en Chimbote. Teníamos planeado un viaje turístico por toda la ciudad. Ruinas Chan Chan, Waca del Sol y Waca de la Luna. Ruinas del año 1545 aproximadamente. El guía que nos acompañaba nos contó la historia de cada una de los hallazgos, historias de antepasados. Fue un día que pudimos aprovechar y disfrutar juntos.
No queríamos perder la oportunidad de visitar el basurero de Trujillo, donde viven cientos de personas entre los escombros y los desechos. No encontramos palabras para explicar lo que vimos y lo que sentimos. Por eso también enviamos una de las fotos que hicimos allí. Nos concienciamos para poder darles todo de nosotros. Para ellos
podría ser el mejor día de sus vidas. Sabemos que ni siquiera las iglesias de los alrededores se acercan allí. No tienen ningún tipo de misión allá, ni ningún tipo de ayuda. Por eso nos sentimos privilegiados, nos guardamos las lágrimas y les regalamos un montón de sonrisas que compartieron con nosotros. Cuando bajamos del autobús se acercaron unos niños. Milagros se llama la primera niña a la que algunos preguntamos el nombre, milagros, Dios puede hacer lo imposible con cada uno de ellos. Llevamos ropa, juguetes y caramelos para ellos. No pudimos repartirles la ropa. Nos dijeron que todos la necesitan y no había bastante para todos, por una prenda podrían llegar a pelearse.
Aun así, bailamos, cantamos, les repartimos juguetes, y les dejamos con un mensaje: “Venimos porque Dios quiere que estemos aquí, Dios se acuerda de cada uno de vosotros. Y nosotros le pedimos poder estar aquí, y Dios lo cumplió, Dios existe, Dios es amor, y queremos mostrarles ese amor”.
Dos pastores de iglesias de Trujillo nos acompañaban. La ropa que llevamos la dejamos a estos pastores, ellos repartirán boletos a las familias más pobres del basurero para que acudan a la iglesia y se les entregue lo que necesiten, así también tendrán la oportunidad de visitar la iglesia. Sus manos sucias, el suelo lleno de escombros y desechos, las miradas perdidas, enfermos, el frío, nada les puede separar del amor de Dios. Algunos de los niños lloraban de emoción, pero ¡sonreían! Sonreían y nos escuchaban. Nos emocionamos, pero no cambiaríamos por nada la oportunidad que tuvimos de hacerles sonreír compartiendo con cada uno de ellos el amor de Dios.
18 de agosto
¿Qué nos llevamos de este viaje? ¿Qué aprendemos? ¿Qué cambiará de nosotros en Valencia o Barcelona después de este viaje?
Jorge nos lanzó preguntas que nos hicieron pensar y no nos dejó indiferentes. Queremos guardar cada una de las palabras, experiencias, recuerdos, que Dios está poniendo en nosotros y no olvidar nunca todo lo que nos está regalando aquí para poder llevar nuestra maleta llena de su amor y cuidado para nuestra casa.
Hoy tuvimos el segundo programa infantil.
Armando
Francisco
Yelson
Cristian
Naomi
David
Perla
Josué
Charo
Estefanía
Isabel
|
Estos son algunos de los nombres de los niños a lo que dijimos que les llevaríamos en nuestras oraciones y sabemos que también estarán en las vuestras. Por la tarde pudimos disfrutar en los cultos de jóvenes. Un grupo lo .llevaba David y Maria. Otro grupo lo llevaba Jorge. Los jóvenes se involucraron mucho con nosotros y Jorge, David y Maria lo hicieron muy bien! Llevamos 12 días juntos. Les pedimos oración por la unión entre nosotros, para que sigamos igual o mejor de unidos. Somos un equipo al servicio de Dios.
19 de agosto
El devocional nos lo compartió Juan Tapia, el pastor que vive con nosotros en la casa pastoral con su familia.
1ª de Reyes 3:3-12: “Si tu estas aquí nada les falta.”. Salomón pidió sabiduría. Quería un corazón sabio y entendido. “... y dijo Dios: pide lo que quieras que Dios te de” (v. 5).
Pidamos algo no temporal, sino para la eternidad.
Por la tarde Jorge y Cristian fueron a una iglesia y el resto del grupo acudimos a la iglesia del pastor Arcadio. Nos encanta pasar tiempo con él, nos reímos mucho.
Por la noche tuvimos una velada de dinámicas y actividades para fomentar la unión en el grupo. Preparamos la reunión algunos jóvenes de la iglesia, Débora y Eva D.
Hemos compartido cualidades positivas de cada uno de nosotros, nos ha servido para fomentar la unión y aprender más de cada uno.
Hemos aprendido que somos necesarios en el grupo y que tenemos muchas cualidades que podemos usar para ayudar a los demás.
22 de agosto
Empezamos con el devocional, Eli nos habló sobre la batalla espiritual. Tenemos el privilegio y el regalo de poder contar en todo momento con la palabra y la compañía de nuestro Dios. Dios ha estado dirigiendo todo el proyecto y al frente de esta batalla, como nuestro capitán.
Pasamos el día en un parque de Chimbote donde pudimos compartir nuestro tiempo con los jóvenes y pastores de las iglesias a las que visitamos estos días. Pudimos ver llamas, vacas, patos, caballos… Nos invitaron a comer nuestro querido “cebiche” (pescado casi crudo), es como si siempre comiéramos paella en Valencia. Donde vamos nos ofrecen “cebiche” siempre acompañado de arroz blanco ( como la ensalada en España, en todas las comidas).
Jugamos un partido de fútbol y balonmano Perú- España. Pudimos compartir un buen rato con los hermanos.
Por la tarde repartimos las maletas con toda la ropa y demás cosas recogidas en España gracias a muchos de vosotros. Los pastores distribuirán la ropa a los hermanos más necesitados.
Les entregamos un detalle comprado desde España para los pastores. Gorras, abanicos…
Hicimos una ofrenda personal para Jorge, que nos acompañó todo el viaje, e hizo nuestra estancia mucho más llevadera gracias a sus idas y venidas con su “combi”. Fue más que un conductor, fue un amigo, con el que aprendimos, compartimos experiencias, nos reímos.
Debi nos organizó para repartir la ropa de más abrigo para Huaraz, porque allí, a tanta altura, hay menos grados y hace más frío. Aprendimos a dar de lo nuestro a la gente con la que compartimos nuestros días y recibimos más de lo que dimos en amor.
Y otra vez cogimos otro autobús-cama dirección a Huaraz. Para aprovechar los días viajamos de noche, dormimos durante el viaje, los que pudimos. Las carreteras no son como en España y el viaje se hace más pesado. 6 horas de viaje y cada kilómetro subíamos más de altura, y nuestro cuerpo lo notaba, con algo de malestar, pero Dios se hizo notar de nuevo para tranquilizarnos y llegar sin ningún problema.

Llegamos a Huaraz. 3.100 metros de altura.
Por la tarde visitamos el hogar Arco Iris (orfanato). Centro donde viven niños desde meses hasta 18 años. Ahora hay 20 niños, muchos de ellos preparados para la adopción. La última niña que entró en el hogar se llama Nicol y hace dos días que la recibieron, tiene 11 meses. Llegó desnutrida y no dejaba de llorar. A los días pudimos ver cómo sonreía y empezaba a ser bien alimentada en el centro. Nos impresionó el recibimiento. Nos dieron una bienvenida con canciones, bailes… algunos de ellos nos contaron su testimonio de cómo habían llegado al centro.
Por ejemplo uno de ellos: Se llama Rosa, es la mayor del grupo, tiene 18 años. Desde pequeña trabajaba vendiendo dulces. Un día no vendió tanto como su madre y su padrastro le exigían y por eso la echaron de casa, con trece años de edad.
Rosa nos contó que su madre nunca le demostró ningún tipo de afecto, aun ella sí ha perdonado a su madre por todo lo que ha pasado, con la ayuda de Dios. “Aunque mi padre y mi madre me dejaren yo estaré contigo”, es un versículo que siempre recuerda. Hoy sabe que Dios quiere usarla como misionera. Y quiere compartir con la gente más necesitada lo que Dios ha hecho en su vida.
No olvidaremos sus testimonios, y todo el amor que nos mostraron.
Niños sin padres, o con familias que nunca se han preocupado por ellos, pero de todos sólo salen palabras de amor hacia Dios. Nos enseñaron las instalaciones del centro. Tienen aulas donde realizan talleres de panadería, informática y textil para ayudar a los jóvenes de la ciudad a formar un futuro profesional.
Fuimos pensando encontrar un orfanato, pero encontramos un verdadero hogar.

24 de agosto Unos días antes pudimos tener una reunión de oración que preparó David, teníamos la necesidad de tener un tiempo exclusivo para compartir, agradecer, y pedir a Dios por todo lo que estaba y está haciendo aquí a nivel más personal. Elegimos características de Dios con las que nos sentíamos más identificados: Amigo, grande, todopoderoso, omnipotente, Señor, omnisciente...
Dios nos hablo de muchas maneras que pudimos compartir en esta reunión hablando con el grupo de lo maravilloso que ha sido Dios estos días con cada uno de nosotros.
El devocional lo preparo Maria, a pesar de las dificultades Dios usa todas las cosas para bien. Aunque parezca cuesta arriba Dios nos ha regalado y nos regala muchas bendiciones.
Tuvimos un programa evangelístico en dos partes de Huaraz dirigido por Elisabet (misionera también española, pertenece al grupo que trabaja en el hogar Arco Iris.) Repartimos folletos, hablamos con la gente de la calle que se
interesaba, repartimos globos… La gente es muy receptiva. Parecen tener mucho más interés por conocer a Dios que en España. Nos damos cuenta que hay que adaptar la forma de hablar de Dios según el sitio donde te encuentres y las necesidades que tengan.
Por la tarde tuvimos un programa de niños en el comedor de la casa hogar Arco Iris, donde acuden niños de colegios de los alrededores antes y después de las clases. También disfrutamos mucho con ellos.
Después de descansar tuvimos un tiempo para estar con los niños de la “casa hogar” y cantar con ellos alguna canción, contarles historias y hacerles regalos.
25 de agosto
Devocional. Debo seguir con las mismas ganas y la misma fuerza que el primer día. Los días que nos quedan, las personas con las que vamos a hablar, los programas donde vamos a participar… seguir poniendo el 100% de nosotros a pesar del cansancio, aún nos quedan días de proyecto que tenemos que aprovechar y disfrutar, Dios nos quiere dispuestos para su plan en Perú hasta el último día.
Visita a la comunidad de Canchacuta. Celebración del tercer año que conocen a Dios (gracias a la asociación
Arco Iris).
Una altura que nos afectaba a algunos, dolores de cabeza, mareos… 4.000 metros de altitud.
El viaje nada recomendable, carreteras en construcción, muchos baches, apretados en dos furgonetas, junto con el malestar de la altura hacían del viaje una aventura.
Botes de crema que salían solos, bolis que reventaban, era algo curioso que por estar a esa altura pudimos comprobar.
Llegamos y entramos en un salón grande, era un día de reunión donde estaba parte de la comunidad. Predicación, alabanza todo esto en “quechua” (el idioma regional) que también tradujeron al castellano. Participamos en el programa con un par de canciones y repartimos las pulseras de los colores con el mensaje de Jesús a los niños.
Nada más comenzar la reunión, en la misma silla donde nos sentamos, nos repartieron un plato de comida a cada uno: patata, boniato (o algo parecido), judías en vaina y Kui (como diríamos en España entre rata y conejo de indias) era fácil de reconocer porque nos lo servían con patas, uñas… sin duda una prueba para los más aprensivos.
El Kui es un manjar para ellos, una pieza entera cuesta 18 soles, y como muestra de gratitud, sólo nos lo sirvieron a los misioneros.
Desde Canchacuta el paisaje era precioso, teníamos de frente los Andes que los picos estaban prácticamente a nuestra altura, montañas completamente blancas. De vez en cuando rebaños de ovejas y vacas, toros, daba la impresión que estábamos muchos años atrás en el tiempo. Hacia sólo 6 meses que tienen luz eléctrica y todavía no tienen agua potable.
El viaje de vuelta, el mal de altura, la comida y el cansancio lo hicieron bastante difícil. Después de 1 hora llegamos a Huaraz para prepararnos para coger el autobús hacia Lima.
Nos despedimos de la familia del hostal que nos acogió con mucho cariño.

26 de agosto Llegamos a Lima a las 5:30 de la mañana. Nos alojamos en el mismo hotel, donde estuvimos el primer día. Algunos, los más cansados, cogimos las primeras habitaciones libres para poder descansar. Otros aprovechamos para hacer las últimas compras.
El resto del día descansamos para tomar fuerzas para el viaje de vuelta a casa. Seguid orando por nosotros.
Con este será, seguramente, el final del diario desde Perú. Gracias de parte del equipo, después de lo vivido podemos decir sin dudar que vosotros también habéis formado parte.
Gracias por acompañarnos con vuestras oraciones, Dios ha obrado a través de ellas.
Dios ha sido un Dios real en cada uno de los pasos aquí en Perú, un Dios vivo que ha hecho posible este sueño.
Diario de un misionero: Día a día del viaje misionero organizado por el proyecto YOIRE en España.
Equipo formado por 20 personas:
Paco, M ª Ángeles, Jorge, Cristina, José A, Desi, Gudrum, Eva R, Aaron, Marcos, Eva D, Eli D, David, Debi, Jacobo, Benja, Maria, Miriam, Daci, Samuel.
Y para todos los que habéis participado de una forma u otra: ¡¡¡Gracias!!!
|