Bajo una misma bandera
Espacio emitido por TV3 el día 2 de febrero del 2009
Muchas veces nos hemos ocupado del colonialismo y de los procesos de descolonización que afectaron las posesiones británicas, franceses , belgas o portuguesas ennÁfrica o en Asia. Hoy queremos abrir un capítulo que nos afecta más de cerca: el del modesto colonialismo español contemporáneo, que tiene su expresión más terminada en la Guinea Ecuatorial , lo haremos gracias a un documental del 2005 que lleva por título: "Bajo la misma bandera", y que contiene un fascinante mosaico de testimonios de colonizadores, funcionarios, amas de casa, periodistas, empleados de banca, policías, pero también de algunos colonizados como los políticos guineanos en el exilio: Severo Moto y Armengol Engonga, con el soporte visual de películas familiares hasta ahora inéditas.
Al principio de los años 60 cuando la España del "incipiente desarrollo" pudo empezar a ocuparse de su posesión en el "África negra" las que desde 1959 era provincias ultramarinas de Fernando Poo y Río Muni iniciaron un intenso desarrollo económico que atrajo a miles de españoles beneficiarios de una vida confortable y privilegiada, con grandes casas, servicio abundante y barato y unos lujos inalcanzables para las clases medianas de la Península.
En toda África la descolonización estaba en marcha, y la concesión a Guinea Ecuatorial española en 1964 de un tímido régimen de autonomía administrativa no podía parar el proceso histórico, ni satisfacer a las Naciones Unidas.
La dinámica independentista pues, se puso en marcha con un doble handicap en Madrid. La diplomacia encabezada por Cartiella y el núcleo africacionista dirigido por Carrero Blanco discrepaban abiertamente sobre el futuro de la colonia, de otra parte ¿Cómo podía la dictadura franquista que tenía secuestrada la libertad de los españoles facilitar la libertad de los guineanos?
El resultado de estas contradicciones fue un desastre, las secuelas de las éstas aún permanecen hasta el día de hoy.
La independencia de Guinea Ecuatorial proclamada el 12 de octubre de 1968 puso al país en manos del ex-funcionario indígena: Francisco Macías Enguema, un demagogo megalómano a quien la confusa política de Madrid pronto espoleó contra España, provocando en Marzo-Abril de 1969 la desbandada y evacuación de los casi 7.000 españoles residentes en el territorio en medio del pánico y la coacción.
De todas maneras peor fue la suerte de parte de los guineanos sometidos desde entonces a diez años de dictadura brutal y sanguinaria y, después, a partir de 1979, a tres décadas de un despotismo más maquillado a cargo de su sobrino y asesino de Macías, el actual presidente Teodoro Obiang Ngema.